Dolor periocular intenso: causas y cuándo acudir al oftalmólogo

15 Sep 2026

Dr. Alberto Bermudez
Medico Oftalmólogo at  | Web |  + posts

Oftalmólogo en Salamanca | Núm. Colegiado: 373707341

Especialista en cataratas y enfermedades del vítreo y la retina, con experiencia en el tratamiento de enfermedades oculares como cataratas, glaucoma, degeneración macular y retinopatía diabética. Atiende padecimientos de la córnea, defectos refractivos como miopía, hipermetropía y astigmatismo, así como afecciones comunes como ojo seco, conjuntivitis y blefaritis, con un enfoque integral en la salud visual.

Sentir un dolor intenso alrededor del ojo puede resultar especialmente preocupante. En algunos casos se percibe como una presión profunda detrás del globo ocular; en otros, como un dolor localizado en la ceja, la sien, el párpado o toda la zona que rodea al ojo. Este dolor periocular no corresponde a una única enfermedad. Puede estar relacionado con problemas oculares, alteraciones de la órbita, inflamación, infecciones, cefaleas o incluso enfermedades de los senos paranasales.

La intensidad del dolor tampoco permite determinar por sí sola su gravedad. Algunas causas relativamente frecuentes pueden producir molestias importantes, mientras que determinadas enfermedades capaces de comprometer la visión también pueden comenzar con dolor alrededor del ojo.

Por eso, cuando el dolor periocular es intenso, aparece de forma repentina o se acompaña de pérdida de visión, ojo rojo, fiebre o dificultad para mover el ojo, es importante realizar una valoración médica sin demora. La disminución de la agudeza visual, la fotofobia intensa, la protrusión del ojo o las alteraciones de los movimientos oculares son considerados signos de alarma.

En nuestra clínica oftalmológica Raquel Medina en Salamanca podemos estudiar el origen de las molestias cuando existe sospecha de una causa ocular y determinar si es necesario realizar otras pruebas o derivar al paciente a otra especialidad.

¿Qué es el dolor periocular?

El término periocular hace referencia a la zona que rodea al ojo. Por tanto, hablamos de dolor periocular cuando la molestia se localiza alrededor del globo ocular y puede extenderse hacia áreas próximas como la ceja, la sien, los párpados o la raíz de la nariz.

No es exactamente lo mismo que el dolor ocular. El dolor ocular puede originarse directamente en estructuras como la córnea, el iris, la esclera o el interior del ojo. El dolor periocular, en cambio, puede proceder del propio ojo, de los tejidos situados a su alrededor o incluso ser un dolor referido desde otras zonas.

El paciente puede describirlo como:

  • Presión alrededor o detrás del ojo
  • Dolor punzante
  • Sensación pulsátil
  • Dolor profundo
  • Molestia al mover los ojos
  • Dolor que se extiende hacia la frente o la sien

¿Por qué puede aparecer un dolor intenso alrededor del ojo?

Existen numerosas causas y no todas son oftalmológicas. Para orientar el diagnóstico es importante valorar si el dolor aparece acompañado de cambios visuales, ojo rojo, fotofobia, hinchazón, secreciones, dolor con los movimientos oculares, cefalea o síntomas generales.

Entre las posibles causas se encuentran enfermedades de la superficie ocular, inflamaciones dentro del ojo, problemas de la órbita, determinadas formas de glaucoma, migrañas, cefaleas y sinusitis. Por esta razón, un dolor persistente no debería tratarse únicamente con analgésicos sin intentar conocer su origen.

Problemas de la córnea

La córnea posee una gran cantidad de terminaciones nerviosas, por lo que incluso pequeñas lesiones pueden producir un dolor considerable. Una erosión corneal, un cuerpo extraño o una infección pueden provocar dolor ocular que el paciente percibe también alrededor del ojo.

En estos casos suelen aparecer otros síntomas como sensación de cuerpo extraño, lagrimeo, fotofobia y ojo rojo. Las lesiones corneales producen con frecuencia dolor al parpadear y una sensibilidad importante a la luz.

El uso de lentes de contacto merece especial atención. Dormir con ellas, utilizarlas más tiempo del recomendado o exponerlas a agua puede aumentar el riesgo de queratitis e infecciones corneales. Un dolor intenso acompañado de ojo rojo y pérdida de visión en una persona que utiliza lentes de contacto requiere valoración rápida.

Uveítis anterior

La uveítis es una inflamación que puede afectar a diferentes estructuras internas del ojo. Cuando afecta a la parte anterior puede producir un dolor profundo que se percibe tanto dentro como alrededor del ojo. También pueden aparecer:

  • Ojo rojo
  • Fotofobia
  • Visión borrosa
  • Lagrimeo
  • Molestia intensa con la luz

La uveítis puede aparecer de forma aislada o estar relacionada con enfermedades inflamatorias, autoinmunes, infecciones o traumatismos. El diagnóstico requiere una exploración con lámpara de hendidura, ya que no puede confirmarse simplemente por los síntomas.

Escleritis

La esclera es la capa blanca y resistente que forma gran parte de la pared del ojo. Cuando se inflama aparece una enfermedad denominada escleritis, que puede producir un dolor particularmente intenso y profundo. En algunos pacientes se describe como un dolor penetrante que puede extenderse hacia la frente, la sien o la cara.

El ojo también puede adquirir una coloración roja o violácea y presentar sensibilidad al tacto. La escleritis puede estar asociada a determinadas enfermedades autoinmunes, por lo que en algunos pacientes es necesario ampliar el estudio médico. El dolor intenso y profundo es precisamente una de sus características clínicas más típicas.

Cierre angular agudo

Una de las causas oftalmológicas que requiere una actuación especialmente rápida es el cierre angular agudo. En esta situación se bloquea de forma repentina la salida del humor acuoso y la presión intraocular puede aumentar considerablemente en poco tiempo. El paciente puede presentar:

  • Dolor ocular y periocular muy intenso
  • Ojo rojo
  • Visión borrosa
  • Halos alrededor de las luces
  • Dolor de cabeza
  • Náuseas
  • Vómitos

La combinación clásica incluye pérdida o disminución visual rápida, ojo rojo y dolor periocular. Se trata de una urgencia oftalmológica porque una presión muy elevada mantenida puede lesionar el nervio óptico.

Dolor al mover el ojo

Cuando el dolor aparece al mover los ojos, es importante prestar atención a otros síntomas asociados. Una de las causas que puede producir este patrón es la neuritis óptica, una inflamación del nervio óptico.

Además del dolor con los movimientos oculares, puede aparecer disminución de visión, alteración de la percepción de los colores o pérdida de una zona del campo visual. Sin embargo, la neuritis óptica no es la única causa de dolor con el movimiento. Algunas enfermedades de la órbita también pueden provocarlo, por lo que es necesario valorar el contexto completo.

Celulitis orbitaria

La celulitis orbitaria es una infección de los tejidos situados dentro de la órbita y constituye una causa importante de dolor periocular intenso. Puede aparecer como complicación de una sinusitis y es especialmente relevante durante la infancia, aunque también puede afectar a adultos.

Además del dolor pueden aparecer:

  • Párpados muy hinchados y enrojecidos
  • Fiebre
  • Dolor al mover el ojo
  • Limitación de los movimientos oculares
  • Protrusión del globo ocular
  • Disminución de visión

La presencia de dolor con el movimiento ocular, protrusión del ojo o pérdida visual ayuda a diferenciarla de infecciones más superficiales de los párpados. La celulitis orbitaria necesita tratamiento urgente porque puede producir complicaciones oculares e intracraneales. En la celulitis orbitaria, por ejemplo, la TC o la resonancia pueden utilizarse para valorar la extensión de la infección.

¿Una sinusitis puede provocar dolor alrededor del ojo?

. Los senos paranasales se encuentran muy próximos a la órbita y una inflamación de estas cavidades puede producir dolor facial y periocular. Dependiendo del seno afectado, el paciente puede notar dolor alrededor de los ojos, la frente o la raíz nasal.

Suele acompañarse de otros síntomas como congestión nasal, secreción, presión facial, dolor de cabeza o molestias que cambian al inclinar la cabeza. En una sinusitis simple, la exploración ocular suele ser normal. Sin embargo, si aparecen hinchazón importante, fiebre, protrusión ocular, dolor con los movimientos o alteraciones visuales, hay que descartar que la infección se haya extendido hacia la órbita.

Migraña y dolor periocular

La migraña también puede producir dolor localizado alrededor o detrás de uno de los ojos. Habitualmente se acompaña de algunas características como dolor pulsátil, náuseas, fotofobia o sensibilidad al ruido. Algunas personas presentan además aura visual, con luces, líneas o alteraciones transitorias de la visión. En estos casos, el dolor no se origina necesariamente en el propio ojo aunque pueda percibirse claramente en esa zona.

Cuando el dolor es nuevo, presenta características diferentes a las migrañas habituales o se acompaña de una pérdida visual persistente, es importante no asumir automáticamente que se trata de otro episodio de migraña.

Cefalea en racimos y dolor alrededor del ojo

La cefalea en racimos puede provocar uno de los dolores perioculares más intensos. Suele afectar a un lado de la cabeza y concentrarse alrededor del ojo. Los ataques pueden aparecer repetidamente durante determinadas épocas y presentar un patrón horario bastante característico.

Durante los episodios también pueden aparecer lagrimeo, congestión o secreción nasal y enrojecimiento facial del mismo lado. Aunque el dolor se perciba alrededor del ojo, se trata fundamentalmente de una enfermedad neurológica. Una exploración puede ser necesaria inicialmente para descartar otras causas cuando los síntomas no son típicos o se presentan por primera vez.

¿Puede el dolor proceder del nervio trigémino?

. El nervio trigémino es el principal nervio encargado de transmitir la sensibilidad de gran parte de la cara y también participa en la sensibilidad de la córnea y de la región alrededor del ojo. Determinadas alteraciones relacionadas con este nervio pueden producir dolor facial que alcanza la frente y la región periocular.

La localización, duración y características del dolor permiten orientar el diagnóstico, pero puede ser necesaria la colaboración entre Oftalmología y Neurología cuando la exploración del ojo no explica las molestias.

¿Qué síntomas ayudan a localizar el origen?

No existe un único patrón, pero determinadas combinaciones pueden aportar pistas. Entre los síntomas más comunes destacan:

  • Un dolor asociado a sensación de cuerpo extraño, lagrimeo y fotofobia puede sugerir un problema corneal
  • Un dolor profundo acompañado de ojo rojo y fotofobia intensa puede aparecer en procesos inflamatorios como una uveítis o una escleritis
  • Si existe dolor al mover el ojo y disminución de visión, deben estudiarse el nervio óptico y la órbita
  • La combinación de dolor intenso, ojo rojo, visión borrosa, halos, náuseas o vómitos obliga a descartar rápidamente un cierre angular
  • Si existen hinchazón de los párpados, fiebre, protrusión ocular o dificultad para mover el ojo, hay que considerar una infección orbitaria

¿Cómo se diagnostica el dolor periocular intenso?

El diagnóstico empieza por conocer con precisión las características del dolor. El oftalmólogo puede preguntar cuándo comenzó, si es constante o aparece en episodios, si empeora con el movimiento ocular y si existen cambios en la visión.

La exploración puede incluir la valoración de la agudeza visual, las pupilas, los movimientos de los ojos y la superficie ocular:

  • Exploración con lámpara de hendidura: permite observar la córnea, la conjuntiva, el iris y otras estructuras anteriores para detectar lesiones o inflamación
  • Tinción con fluoresceína: puede utilizarse para identificar erosiones, úlceras o lesiones de la córnea
  • Medición de la presión intraocular: resulta especialmente importante cuando existe sospecha de una alteración de la presión ocular
  • Fondo de ojo: permite estudiar la retina y el nervio óptico cuando los síntomas hacen necesario examinar las estructuras posteriores
  • Pruebas de imagen: cuando se sospecha una enfermedad de la órbita o determinadas alteraciones neurológicas pueden ser necesarias pruebas como una tomografía computarizada o una resonancia magnética

¿Cómo se trata el dolor periocular?

No existe un tratamiento único porque el dolor periocular es un síntoma, no una enfermedad concreta. El tratamiento debe dirigirse a su causa.

Una lesión de la córnea requiere un abordaje distinto al de una inflamación intraocular, una infección de la órbita o una migraña. Por este motivo, no es recomendable tratar un dolor intenso únicamente con colirios o medicamentos que hayan sido prescritos anteriormente para otro problema.

Especialmente deben evitarse los colirios con corticoides sin indicación médica, ya que pueden empeorar determinadas infecciones y producir otras complicaciones.

Dolor periocular intenso en Salamanca: identificar la causa antes de tratarlo

El dolor periocular intenso puede tener orígenes muy diferentes. En algunos pacientes procede de una lesión de la superficie ocular, mientras que en otros puede deberse a inflamación, alteraciones de la presión intraocular, problemas orbitarios, sinusitis o determinadas cefaleas. Por eso, la localización alrededor del ojo no significa necesariamente que el origen se encuentre en el propio globo ocular.

En nuestra clínica oftalmológica en Salamanca podemos realizar una exploración completa para comprobar la córnea, la presión intraocular, las estructuras internas y el nervio óptico y determinar si existe una causa oftalmológica que explique las molestias.

Cuando el dolor aparece de forma brusca y se acompaña de pérdida visual, ojo rojo intenso, fiebre, náuseas, protrusión ocular o dificultad para mover el ojo, no conviene esperar a una revisión rutinaria. Identificar la causa es fundamental para aplicar el tratamiento adecuado y, en determinadas situaciones, proteger la visión.

Dr. Alberto Bermudez
Medico Oftalmólogo at  | Web |  + posts

Oftalmólogo en Salamanca | Núm. Colegiado: 373707341

Especialista en cataratas y enfermedades del vítreo y la retina, con experiencia en el tratamiento de enfermedades oculares como cataratas, glaucoma, degeneración macular y retinopatía diabética. Atiende padecimientos de la córnea, defectos refractivos como miopía, hipermetropía y astigmatismo, así como afecciones comunes como ojo seco, conjuntivitis y blefaritis, con un enfoque integral en la salud visual.

Noticias relacionadas

¿Quieres pedir una cita?Contacte con Dra. Raquel Medina y le atenderemos en breve.

4 + 9 =

Botón whatsapp