Lentes de contacto: uso seguro y complicaciones más frecuentes

22 Sep 2026

Dr. Alberto Bermudez
Medico Oftalmólogo at  | Web |  + posts

Oftalmólogo en Salamanca | Núm. Colegiado: 373707341

Especialista en cataratas y enfermedades del vítreo y la retina, con experiencia en el tratamiento de enfermedades oculares como cataratas, glaucoma, degeneración macular y retinopatía diabética. Atiende padecimientos de la córnea, defectos refractivos como miopía, hipermetropía y astigmatismo, así como afecciones comunes como ojo seco, conjuntivitis y blefaritis, con un enfoque integral en la salud visual.

Las lentes de contacto son una opción cómoda y eficaz para corregir miopía, hipermetropía, astigmatismo y otros defectos visuales. Muchas personas las utilizan a diario durante años sin presentar problemas importantes, pero para que su uso sea seguro es fundamental respetar unas normas de higiene, manipulación y sustitución.

A diferencia de las gafas, las lentillas se colocan directamente sobre la superficie ocular. Esto hace que cualquier error en su limpieza, almacenamiento o tiempo de uso pueda favorecer irritación, pequeñas lesiones en la córnea o incluso infecciones.

La buena noticia es que gran parte de estas complicaciones pueden prevenirse. Lavarse las manos antes de manipular las lentes, evitar el contacto con agua, no dormir con ellas cuando no están diseñadas para ello y respetar los periodos de reemplazo son medidas sencillas que reducen considerablemente el riesgo.

En nuestra clínica oftalmológica Raquel Medina en Salamanca podemos valorar la superficie ocular, comprobar la tolerancia a las lentillas y determinar si una molestia se debe a un problema de adaptación, sequedad, inflamación o alguna complicación relacionada con su uso.

¿Son seguras las lentes de contacto?

, siempre que estén correctamente adaptadas y se utilicen siguiendo las indicaciones del profesional que las ha prescrito. Las lentes de contacto se consideran dispositivos médicos y no están completamente exentas de riesgos. 

El CDC recuerda que una utilización, limpieza o conservación inadecuadas pueden aumentar la probabilidad de sufrir infecciones oculares, especialmente queratitis microbiana. Por eso, no debería elegirse una lente únicamente porque tenga la graduación correcta. También importa que:

  • Se adapte adecuadamente a la forma del ojo
  • Respete el calendario de uso indicado
  • Se sustituya con la frecuencia recomendada
  • Se utilice el sistema de limpieza apropiado
  • La superficie ocular tolere bien su uso

Un profesional puede comprobar todos estos aspectos durante una adaptación de lentes de contacto.

¿Qué debemos hacer antes de tocar las lentillas?

La higiene de las manos es una de las medidas más importantes. Antes de colocar o retirar una lente debemos lavarnos bien las manos con agua y jabón y secarlas completamente con una toalla o paño limpio. Las manos húmedas o contaminadas pueden transferir microorganismos y residuos a la lente y, desde ella, a la superficie ocular.

También conviene evitar manipularlas inmediatamente después de utilizar cremas, cosméticos o productos grasos que puedan quedar adheridos a los dedos.

En lentes reutilizables, la limpieza y desinfección también debe realizarse exactamente como indique el producto de mantenimiento y el profesional.

¿Puedo limpiar las lentillas con agua?

No. Las lentes de contacto no deben enjuagarse ni almacenarse con agua del grifo, agua embotellada, destilada o procedente de piscinas, lagos o el mar.

El agua no es estéril y puede contener microorganismos capaces de producir infecciones oculares. Uno de los más conocidos es Acanthamoeba, una ameba presente en distintos tipos de agua que puede provocar una queratitis grave y difícil de tratar.

Además, el agua puede hacer que algunas lentes blandas cambien de forma, se hinchen y se adhieran más a la superficie ocular, aumentando el riesgo de pequeñas lesiones corneales. Para limpiar y desinfectar las lentes reutilizables debe utilizarse exclusivamente la solución recomendada.

¿Se puede nadar o ducharse con lentillas?

No es recomendable. El contacto entre lentes y agua puede ocurrir no solo al nadar, sino también durante la ducha, en jacuzzis o en cualquier actividad acuática. El CDC recomienda retirar las lentes antes de estas actividades precisamente para reducir la exposición a microorganismos.

Si una lente entra accidentalmente en contacto con agua, lo más prudente es retirarla cuanto antes. Las lentes desechables pueden descartarse y las reutilizables deben limpiarse y desinfectarse completamente antes de volver a utilizarlas.

¿Puedo dormir con las lentes de contacto?

Depende del tipo de lente, pero no debe hacerse salvo que hayan sido específicamente prescritas para uso nocturno o prolongado. Dormir con lentes diseñadas únicamente para uso diario aumenta el riesgo de infección ocular. Durante el sueño disminuye la exposición de la córnea al oxígeno y la lente permanece muchas horas en contacto continuo con la superficie ocular, lo que puede favorecer complicaciones.

Incluso con lentes autorizadas para uso prolongado, el riesgo no desaparece por completo. Por tanto, no debemos decidir por nuestra cuenta que una lente puede utilizarse durante la noche simplemente porque resulta cómoda.

¿Qué ocurre si utilizo las lentillas más tiempo del recomendado?

Cada lente tiene un calendario de uso y reemplazo concreto. Algunas son de un solo uso diario, mientras que otras pueden reutilizarse durante un periodo determinado siempre que se limpien y almacenen correctamente. Sobrepasar el periodo recomendado puede favorecer:

  • Acumulación de depósitos
  • Mayor irritación
  • Menor comodidad
  • Alteraciones de la película lagrimal
  • Mayor riesgo de contaminación

El hecho de que una lente “todavía parezca estar bien” no significa que deba seguir utilizándose. El CDC recomienda respetar tanto el calendario de uso diario como la frecuencia de reemplazo indicada.

¿Cómo deben limpiarse las lentes reutilizables?

Las lentes reutilizables deben limpiarse y desinfectarse después de su uso siguiendo las instrucciones del sistema recomendado. Una práctica importante consiste en frotar y enjuagar la lente con solución desinfectante, siempre que así lo indiquen las instrucciones del producto y el profesional. Nunca debemos utilizar:

  • Agua
  • Saliva
  • Soluciones caseras
  • Suero fisiológico como sustituto de la desinfección

La solución salina estéril puede emplearse en determinados contextos para enjuagar, pero no limpia ni desinfecta por sí sola. También debemos utilizar una solución nueva cada vez que guardemos las lentes.

¿Se puede reutilizar la solución del estuche?

No. Uno de los errores frecuentes consiste en dejar parte de la solución antigua en el estuche y añadir un poco de solución nueva encima. Esta práctica se conoce como “top-off” y no es recomendable. La FDA y el CDC indican que debe desecharse completamente la solución utilizada y rellenar el estuche con producto nuevo cada vez.

Reutilizar la solución disminuye la eficacia de la desinfección y puede favorecer la contaminación del estuche y de las lentes.

¿También hay que limpiar el estuche?

Sí. El estuche puede convertirse en una fuente de contaminación si no se mantiene adecuadamente. Después de retirar las lentes debe vaciarse la solución usada y limpiarse con solución para lentes de contacto. Posteriormente se deja secar al aire, preferiblemente boca abajo y con las tapas abiertas.

También debe sustituirse periódicamente. El CDC recomienda cambiarlo aproximadamente cada tres meses o antes si así lo indica el profesional. Un estuche limpio es tan importante como una lente limpia.

¿Qué complicaciones pueden producir las lentes de contacto?

La mayoría de los usuarios no desarrollan complicaciones graves si utilizan correctamente sus lentes. Sin embargo, pueden aparecer diferentes problemas. Algunos son leves y reversibles, mientras que otros necesitan tratamiento rápido.

Entre las complicaciones que pueden relacionarse con el uso de lentillas se encuentran la sequedad ocular, irritación, abrasiones corneales, inflamación, reacciones a los productos de mantenimiento y diferentes tipos de queratitis.

La complicación que más preocupa es la queratitis microbiana, una infección de la córnea que puede producir daño visual permanente si no se trata adecuadamente.

Ojo seco e intolerancia a las lentillas

Algunas personas comienzan a notar que pueden llevar las lentes durante menos horas que antes. Pueden aparecer:

  • Sensación de sequedad
  • Escozor
  • Ardor
  • Sensación de arenilla
  • Visión fluctuante
  • Necesidad frecuente de retirar las lentillas

La película lagrimal es fundamental para que una lente permanezca cómoda sobre el ojo. Cuando existe ojo seco o inestabilidad lagrimal, la tolerancia puede disminuir.

En estas situaciones no siempre es necesario abandonar definitivamente las lentes. Puede ser necesario estudiar la superficie ocular, modificar el material, el diseño o el régimen de reemplazo y tratar el problema de base.

Erosiones y pequeñas lesiones de la córnea

Una lente mal adaptada, un cuerpo extraño atrapado debajo de ella o una manipulación incorrecta pueden producir pequeñas lesiones sobre la córnea.

El paciente puede notar dolor, lagrimeo, fotofobia y sensación intensa de cuerpo extraño. Estas erosiones necesitan una valoración cuando las molestias son importantes, especialmente en usuarios de lentillas, porque una alteración del epitelio corneal puede facilitar la entrada de microorganismos.

Por eso, no es recomendable volver a colocar inmediatamente una lente sobre un ojo doloroso o irritado.

Queratitis bacteriana: una complicación que requiere atención rápida

La queratitis bacteriana es una infección de la córnea provocada por bacterias. Entre los microorganismos que pueden estar implicados se encuentran Pseudomonas aeruginosa y Staphylococcus aureus.

El uso de lentes constituye uno de sus factores de riesgo, especialmente cuando se combinan hábitos como dormir con ellas, limpiarlas incorrectamente, reutilizar solución o exponerlas al agua. Sin tratamiento puede producir cicatrices corneales y pérdida de visión, por lo que un ojo rojo y doloroso en una persona que lleva lentillas debe valorarse con rapidez.

¿Qué es la queratitis por Acanthamoeba?

La queratitis por Acanthamoeba es una infección poco frecuente pero potencialmente grave. La ameba se encuentra en diferentes tipos de agua, incluida el agua corriente, pozos, lagos y otras fuentes. El riesgo aumenta cuando las lentes entran en contacto con agua contaminada.

Puede producir un dolor intenso y resultar difícil de tratar. En casos graves puede ser necesario un trasplante corneal y puede quedar una pérdida visual permanente.

Por eso, la recomendación de no nadar, ducharse ni guardar las lentes en agua no es simplemente una medida de comodidad: forma parte de la prevención de infecciones importantes.

¿Las lentillas de colores tienen los mismos riesgos?

Sí. Las lentes decorativas o de colores también son lentes de contacto, aunque no tengan graduación.

El CDC advierte que utilizar lentes decorativas sin una adaptación adecuada puede producir irritación, abrasiones e incluso pérdida de visión. Deben:

  • Estar correctamente adaptadas
  • Utilizarse siguiendo una prescripción profesional
  • Limpiarse de la misma manera que otras lentes reutilizables
  • No compartirse nunca
  • Respetar su calendario de sustitución

Una lente decorativa no debería considerarse simplemente un accesorio cosmético.

¿Qué señales indican que debo quitarme las lentes?

Conviene retirarlas inmediatamente si aparece una molestia que no es habitual. Entre las señales más importantes se encuentran:

  • Dolor ocular
  • Ojo rojo
  • Fotofobia
  • Visión borrosa
  • Secreción
  • Lagrimeo intenso
  • Sensación persistente de cuerpo extraño
  • Intolerancia repentina a las lentes

Si los síntomas desaparecen rápidamente después de retirarlas puede haber existido una irritación leve. Sin embargo, si persisten o son intensos, es recomendable realizar una valoración.

El CDC aconseja retirar las lentes y contactar con el profesional ante una irritación ocular inusual.

¿Cuándo hay que acudir urgentemente al oftalmólogo?

No todos los problemas asociados a las lentillas requieren una urgencia, pero determinadas señales no deberían esperar. Es recomendable solicitar una valoración rápida si aparece:

  • Dolor moderado o intenso
  • Pérdida o disminución de visión
  • Fotofobia importante
  • Ojo muy rojo
  • Secreción abundante
  • Mancha blanca visible en la córnea
  • Empeoramiento progresivo tras retirar la lente

Estos síntomas pueden indicar una queratitis u otra lesión corneal que necesita tratamiento. Hasta realizar la valoración, no es recomendable volver a utilizar las lentes.

¿Cada cuánto debe revisarse una persona que utiliza lentes de contacto?

La frecuencia depende de las características del ojo, del tipo de lente y de los antecedentes de cada paciente. Las revisiones permiten comprobar:

  • Que la lente sigue adaptándose correctamente
  • Que la córnea se mantiene sana
  • Que no existen alteraciones importantes de la superficie ocular
  • Que la graduación continúa siendo adecuada
  • Que los hábitos de limpieza y reemplazo son correctos

El CDC recomienda mantener visitas periódicas con el profesional responsable de la adaptación y seguir la frecuencia que este establezca. No conviene esperar a que aparezca dolor para comprobar si las lentes siguen siendo adecuadas.

Uso seguro de lentes de contacto en Salamanca

Las lentes de contacto pueden utilizarse de forma segura durante muchos años cuando están bien adaptadas y se respetan unas normas básicas de higiene. Las recomendaciones fundamentales son sencillas: lavarse y secarse las manos antes de manipularlas, mantenerlas alejadas del agua, utilizar solución nueva, limpiar correctamente el estuche, respetar los periodos de reemplazo y no dormir con las lentes cuando no están indicadas para ello.

En nuestra clínica oftalmológica en Salamanca podemos valorar la superficie ocular de los usuarios de lentillas, comprobar su tolerancia y estudiar cualquier molestia que haya aparecido durante su uso.

Especialmente importante es no normalizar un ojo rojo, doloroso o con visión borrosa mientras llevamos lentes de contacto. Aunque muchas molestias son leves, las infecciones de la córnea pueden progresar rápidamente y afectar a la visión. Utilizar correctamente las lentillas no consiste únicamente en ver bien con ellas. También implica proteger la córnea y mantener una superficie ocular sana a largo plazo.

Dr. Alberto Bermudez
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Especialista en cataratas y enfermedades del vítreo y la retina, con experiencia en el tratamiento de enfermedades oculares como cataratas, glaucoma, degeneración macular y retinopatía diabética. Atiende padecimientos de la córnea, defectos refractivos como miopía, hipermetropía y astigmatismo, así como afecciones comunes como ojo seco, conjuntivitis y blefaritis, con un enfoque integral en la salud visual.

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