Oftalmólogo en Salamanca | Núm. Colegiado: 373707341
Especialista en cataratas y enfermedades del vítreo y la retina, con experiencia en el tratamiento de enfermedades oculares como cataratas, glaucoma, degeneración macular y retinopatía diabética. Atiende padecimientos de la córnea, defectos refractivos como miopía, hipermetropía y astigmatismo, así como afecciones comunes como ojo seco, conjuntivitis y blefaritis, con un enfoque integral en la salud visual.
Cada año, el segundo jueves de octubre se celebra el Día Mundial de la Visión, una jornada internacional dedicada a poner la salud ocular en el centro de la conversación y recordar la importancia de que todas las personas puedan acceder a una atención visual adecuada.
El Día Mundial de la Visión se celebra en octubre. La campaña de este año, coordinada por la International Agency for the Prevention of Blindness (IAPB), continúa bajo el lema Love Your Eyes, una iniciativa que invita a cuidar nuestra propia salud ocular y, al mismo tiempo, reivindica una atención accesible, disponible y asequible para todas las personas.
La edición de este año pone especialmente el foco en las personas, sus experiencias y la acción de las comunidades, dando visibilidad a lo que supone convivir con diferentes problemas visuales y a la importancia que tiene la visión en nuestra vida cotidiana.
Desde nuestra clínica oftalmológica en Salamanca, nos sumamos a este día recordando que cuidar la visión no consiste únicamente en acudir al oftalmólogo cuando vemos peor. Muchas enfermedades oculares pueden desarrollarse inicialmente con pocos síntomas, por lo que conocer nuestros ojos y realizar las revisiones indicadas también forma parte de su cuidado.
¿Cuándo se celebra el Día Mundial de la Visión?
El Día Mundial de la Visión se celebra el segundo jueves de octubre de cada año. Por este motivo, su fecha cambia ligeramente de un año a otro. Este año volverán a reunirse organizaciones, profesionales sanitarios y comunidades de numerosos países con un objetivo común: llamar la atención sobre la importancia de la salud ocular.
La IAPB coordina esta jornada con el apoyo de más de 250 organizaciones miembros de todo el mundo. El Día Mundial de la Visión sirve tanto para concienciar a las personas y las familias como para llamar la atención de quienes toman decisiones sobre la necesidad de priorizar la atención ocular.
No se trata, por tanto, únicamente de una fecha para hablar de enfermedades de los ojos. También pone sobre la mesa cuestiones como la prevención, el diagnóstico, el tratamiento y las desigualdades existentes en el acceso a la atención visual.
¿Por qué es necesario un Día Mundial de la Visión?
Los problemas de visión afectan a una parte muy importante de la población mundial. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que al menos 2.200 millones de personas presentan algún grado de deterioro de la visión cercana o lejana. En al menos 1.000 millones de estos casos, la discapacidad visual podría haberse evitado o todavía no ha recibido la atención necesaria.
Estas cifras ayudan a entender por qué la salud ocular constituye un problema de salud pública mundial. Además, la pérdida de visión puede aparecer a cualquier edad, aunque la mayoría de las personas con discapacidad visual y ceguera tienen más de 50 años. El envejecimiento de la población, junto con otros cambios demográficos y de estilo de vida, hace prever que las necesidades de atención ocular seguirán aumentando.
El Día Mundial de la Visión permite recordar que detrás de estas cifras existen personas cuya capacidad para estudiar, trabajar, desplazarse, mantener su autonomía o realizar actividades cotidianas puede verse condicionada por su salud visual.
Día Mundial de la Visión 2026: Love Your Eyes
La campaña Love Your Eyes —“Ama tus ojos”— es el eje del Día Mundial de la Visión y propone una idea sencilla: dar a nuestra salud ocular la importancia que merece. Esta campaña vuelve a animar a las personas a priorizar su propia salud ocular, al tiempo que reclama que la atención visual pueda ser accesible para todas las personas, independientemente de dónde vivan o de su situación económica.
Este año, además, las historias y experiencias personales tienen un protagonismo especial. La campaña busca poner rostro a la salud ocular y mostrar cómo la visión influye en la educación, el trabajo, la autonomía y la calidad de vida.
El Día Mundial de la Visión 2026 adquiere también una relevancia particular porque se celebra pocas semanas antes de la primera Global Summit for Eye Health, prevista para el mes de noviembre en Antigua y Barbuda. La IAPB considera esta cita una oportunidad para impulsar nuevos compromisos internacionales en materia de salud ocular.
¿Cuáles son las principales causas de discapacidad visual?
Las causas de pérdida visual son muy diferentes y varían según la edad, el lugar del mundo y las características de cada persona.
A escala mundial, la OMS señala los errores de refracción no corregidos y las cataratas entre las principales causas de discapacidad visual y ceguera. También tienen un peso importante enfermedades como el glaucoma, la degeneración macular asociada a la edad y la retinopatía diabética.
Algunas de estas situaciones pueden corregirse, otras pueden tratarse y otras requieren seguimiento para intentar reducir el riesgo de progresión o pérdida visual. Por eso, es importante no interpretar la prevención únicamente como la posibilidad de evitar que aparezca una enfermedad.
En salud ocular también significa detectar determinados problemas a tiempo, corregir alteraciones visuales y tratar o controlar las enfermedades cuando existen opciones para hacerlo.
Ver bien no siempre significa que nuestros ojos estén sanos
Una de las ideas importantes que puede recordarnos el Día Mundial de la Visión es que una buena agudeza visual no descarta por sí sola una enfermedad ocular. Estamos acostumbrados a relacionar los problemas de los ojos con “ver borroso”. Sin embargo, algunas enfermedades pueden evolucionar durante un tiempo sin producir una pérdida visual evidente para el paciente.
El glaucoma es un ejemplo conocido, ya que algunas de sus formas pueden avanzar inicialmente sin síntomas claros. Determinadas alteraciones de la retina también pueden pasar desapercibidas hasta que afectan zonas relevantes para la visión.
Por eso, esperar a notar que vemos mal no siempre es la mejor estrategia. Una revisión oftalmológica permite valorar aspectos de la salud ocular que no podemos comprobar simplemente leyendo letras a determinada distancia.
La salud ocular cambia a lo largo de la vida
Nuestros ojos no tienen las mismas necesidades durante toda la vida.
- Durante la infancia, la visión se encuentra en desarrollo, por lo que detectar problemas como determinados errores refractivos, el estrabismo o la ambliopía puede ser especialmente importante porque el sistema visual todavía está madurando.
- Durante la edad adulta pueden aparecer o modificarse problemas refractivos y existen factores generales de salud que también pueden repercutir en los ojos.
- Con el paso de los años aumentan además las probabilidades de desarrollar determinadas enfermedades, entre ellas cataratas, glaucoma o degeneración macular asociada a la edad.
Esto explica por qué no existe una única revisión ocular válida para todas las personas y todas las edades. La frecuencia adecuada depende de la edad, los antecedentes familiares y personales, las enfermedades generales, los síntomas y los hallazgos de revisiones anteriores.
¿Qué relación existe entre la salud general y nuestros ojos?
Los ojos no funcionan de forma aislada del resto del organismo. Algunas enfermedades generales pueden producir manifestaciones oculares y requieren una vigilancia específica. La diabetes, por ejemplo, puede dañar los vasos sanguíneos de la retina y producir retinopatía diabética. También existen enfermedades inflamatorias, autoinmunes, neurológicas o vasculares que pueden afectar diferentes estructuras oculares.
Por esta razón, durante una valoración oftalmológica es importante conocer los antecedentes médicos, la medicación habitual y otros factores de riesgo del paciente. El Día Mundial de la Visión también es una oportunidad para recordar que cuidar nuestra salud general forma parte del cuidado de nuestros ojos.
¿Qué podemos hacer para cuidar nuestra visión?
No todas las enfermedades oculares pueden prevenirse, pero existen hábitos que ayudan a proteger los ojos y permiten actuar antes cuando aparece un problema. Realizar las revisiones recomendadas según nuestra edad y factores de riesgo es una de las medidas principales. También es importante controlar adecuadamente enfermedades como la diabetes o la hipertensión, evitar el tabaco y utilizar una protección adecuada frente a la radiación ultravioleta.
En actividades laborales, deportivas o domésticas con riesgo de impacto o entrada de partículas, la protección ocular adecuada puede reducir la posibilidad de sufrir traumatismos. Las personas que utilizan lentes de contacto deben respetar las pautas de higiene, uso y reemplazo, ya que un uso inadecuado puede favorecer complicaciones de la superficie ocular y de la córnea.
Por último y sobre todo es importante no normalizar determinados cambios de visión simplemente porque hayan aparecido con la edad.
¿Qué síntomas visuales no deberíamos ignorar?
Una disminución progresiva de visión merece una valoración, pero existen determinados síntomas que pueden requerir una atención más rápida. Una pérdida repentina de visión, la aparición brusca de una sombra o cortina en el campo visual, destellos acompañados de un aumento repentino de moscas volantes, dolor ocular intenso o un ojo muy rojo asociado a pérdida visual son algunos ejemplos de situaciones que deben valorarse sin esperar a una revisión rutinaria.
También conviene consultar ante una distorsión nueva de la visión central, especialmente si las líneas rectas comienzan a percibirse onduladas. En determinados pacientes, herramientas como la rejilla de Amsler pueden ayudar a detectar cambios de este tipo entre revisiones.
El objetivo es aprender a reconocer cuándo un cambio visual es nuevo, repentino o diferente de lo habitual.
La importancia de las revisiones aunque no existan síntomas
Acudir al oftalmólogo únicamente cuando existe una molestia puede hacer que determinadas alteraciones pasen inadvertidas durante más tiempo. Una revisión permite valorar diferentes estructuras del ojo y adaptar la exploración a la edad, antecedentes y factores de riesgo de cada paciente.
Esto cobra especial importancia cuando existen antecedentes familiares de determinadas enfermedades oculares, diabetes, miopía elevada, cirugías previas u otros factores que pueden justificar un seguimiento específico.
Por tanto, el mensaje del Día Mundial de la Visión no debería interpretarse como la necesidad de realizar pruebas indiscriminadamente a toda la población, sino como una invitación a dar importancia a la salud ocular y realizar los controles adecuados para cada persona.
Preguntas frecuentes sobre el Día Mundial de la Visión
¿Quién organiza el Día Mundial de la Visión?
Actualmente, el Día Mundial de la Visión está coordinado por la International Agency for the Prevention of Blindness (IAPB) y cuenta con la participación de organizaciones de salud ocular de numerosos países. La IAPB agrupa a más de 250 organizaciones miembros y utiliza esta jornada como una plataforma mundial de concienciación sobre salud ocular.
¿Es lo mismo una revisión de la vista que una revisión oftalmológica?
No necesariamente. Comprobar la agudeza visual o determinar si necesitamos una graduación permite conocer una parte importante de nuestra función visual, pero una exploración oftalmológica puede valorar además diferentes estructuras del ojo y buscar signos de enfermedad. El tipo de revisión necesario depende de la edad, los antecedentes, los síntomas y los factores de riesgo de cada persona.
¿Hay que acudir al oftalmólogo todos los años?
No existe una frecuencia anual que sea necesaria para todas las personas. El intervalo entre revisiones debe individualizarse según la edad, los antecedentes familiares y personales, las enfermedades generales, los factores de riesgo y los hallazgos obtenidos previamente. Una persona que necesita seguimiento por una enfermedad ocular puede requerir controles mucho más frecuentes que alguien sin factores de riesgo.
¿Los niños necesitan una revisión ocular aunque no digan que ven mal?
Los niños no siempre son capaces de identificar o explicar que existe una dificultad visual y, además, pueden asumir que la forma en la que ven es normal. La vigilancia de la visión durante la infancia permite detectar alteraciones que pueden interferir en el desarrollo visual, especialmente durante los primeros años.
¿Una persona que utiliza gafas puede desarrollar otras enfermedades oculares?
Sí. Las gafas corrigen principalmente determinados errores de refracción, pero llevar una graduación adecuada no evita que puedan aparecer otras alteraciones oculares. Miopía, hipermetropía, astigmatismo o presbicia no son equivalentes a enfermedades como glaucoma, cataratas o patologías de la retina.
Día Mundial de la Visión: una fecha para recordar la importancia de nuestros ojos
En octubre se celebra el Día Mundial de la Visión, una jornada que este año vuelve a reunir a personas y organizaciones de todo el mundo alrededor de la iniciativa Love Your Eyes. Más allá de una fecha concreta en el calendario, su mensaje resulta especialmente relevante: la visión desempeña un papel fundamental en nuestra autonomía, aprendizaje, trabajo y vida cotidiana, y la atención ocular debería estar al alcance de todas las personas.
Los datos de la OMS muestran la dimensión del reto. Al menos 2.200 millones de personas viven con algún deterioro de la visión cercana o lejana, y en al menos 1.000 millones de casos esa discapacidad podría haberse evitado o todavía no ha sido atendida.
Desde nuestra clínica oftalmológica en Salamanca, el Día Mundial de la Visión es también una oportunidad para recordar algo que sigue siendo válido durante los otros 364 días del año: prestar atención a los cambios visuales, conocer nuestros factores de riesgo y realizar las revisiones oftalmológicas indicadas puede ayudarnos a cuidar nuestra visión a lo largo de toda la vida.
Oftalmólogo en Salamanca | Núm. Colegiado: 373707341
Especialista en cataratas y enfermedades del vítreo y la retina, con experiencia en el tratamiento de enfermedades oculares como cataratas, glaucoma, degeneración macular y retinopatía diabética. Atiende padecimientos de la córnea, defectos refractivos como miopía, hipermetropía y astigmatismo, así como afecciones comunes como ojo seco, conjuntivitis y blefaritis, con un enfoque integral en la salud visual.






