Oftalmólogo en Salamanca | Núm. Colegiado: 373707341
Especialista en cataratas y enfermedades del vítreo y la retina, con experiencia en el tratamiento de enfermedades oculares como cataratas, glaucoma, degeneración macular y retinopatía diabética. Atiende padecimientos de la córnea, defectos refractivos como miopía, hipermetropía y astigmatismo, así como afecciones comunes como ojo seco, conjuntivitis y blefaritis, con un enfoque integral en la salud visual.
La cenegermina es un medicamento oftalmológico utilizado para favorecer la cicatrización de la córnea en pacientes con determinadas lesiones relacionadas con la pérdida de sensibilidad corneal. Se administra mediante un colirio y contiene una forma recombinante del factor de crecimiento nervioso humano, una proteína que participa en el mantenimiento de las células nerviosas y de la superficie ocular.
Su principal aplicación es el tratamiento de la queratitis neurotrófica moderada o grave. Como consecuencia, pueden aparecer heridas que no cicatrizan correctamente e incluso úlceras capaces de comprometer la transparencia y la integridad del ojo.
A diferencia de los colirios, la cenegermina actúa sobre mecanismos biológicos relacionados con la regeneración y el mantenimiento del tejido corneal. Esto ha permitido incorporar una alternativa farmacológica específica para pacientes que presentan lesiones de difícil cicatrización.
En este artículo explicamos qué es la cenegermina, cómo funciona, cuándo se utiliza, cómo se administra y qué resultados pueden esperarse del tratamiento, además de las precauciones que deben tenerse en cuenta.
¿Qué es la cenegermina?
La cenegermina es una forma recombinante del factor de crecimiento nervioso humano, conocido por sus siglas en inglés como NGF (Nerve Growth Factor).
El factor de crecimiento nervioso es una proteína presente de manera natural en el organismo que participa en el desarrollo, mantenimiento y supervivencia de determinadas células nerviosas. También desempeña funciones importantes en la superficie ocular, donde interviene en la relación entre las terminaciones nerviosas de la córnea y las células que forman su epitelio.
La cenegermina se produce mediante técnicas de biotecnología y permite administrar este factor de crecimiento directamente sobre la superficie del ojo.
En España se comercializa con el nombre de Oxervate, en forma de colirio de 20 microgramos por mililitro. Se trata de un medicamento sujeto a prescripción médica cuyo uso debe iniciarse y supervisarse por un profesional especializado en oftalmología.
Su objetivo principal es favorecer la recuperación de la integridad de la superficie corneal cuando existe una alteración importante de sus mecanismos naturales de cicatrización.
¿Para qué sirve la cenegermina?
La cenegermina está indicada en adultos con queratitis neurotrófica moderada o grave, especialmente cuando existen defectos persistentes del epitelio corneal o úlceras relacionadas con esta enfermedad.
El epitelio es la capa más superficial de la córnea y actúa como una barrera protectora frente al ambiente exterior. Cuando se produce una pequeña lesión, las células epiteliales normalmente se desplazan y multiplican para reparar la superficie dañada.
Sin embargo, en determinadas enfermedades este proceso no funciona correctamente. La pérdida de sensibilidad corneal puede alterar la comunicación entre las terminaciones nerviosas y las células del epitelio, dificultando la cicatrización.
Así, la cenegermina ayuda a estimular mecanismos implicados en la reparación del tejido y puede favorecer el cierre de estas lesiones. Su finalidad es conseguir que la superficie de la córnea recupere su continuidad y reducir el riesgo de complicaciones relacionadas con heridas persistentes.
Es importante señalar que su indicación autorizada es específica. No debe utilizarse como un colirio regenerador general para cualquier irritación, erosión o enfermedad corneal.
¿Cómo actúa la cenegermina en la córnea?
La córnea es uno de los tejidos más sensibles del organismo y contiene numerosas terminaciones nerviosas procedentes principalmente del nervio trigémino. Estas terminaciones no solo permiten percibir el contacto, el dolor o la presencia de cuerpos extraños. También participan en mecanismos necesarios para mantener una superficie ocular saludable.
El factor de crecimiento nervioso interviene en la comunicación entre las células nerviosas y otros componentes de la córnea. La cenegermina reproduce la actividad de este factor mediante su unión a receptores celulares específicos, entre ellos TrkA y p75NTR.
A través de estos mecanismos, favorece procesos relacionados con la supervivencia y el mantenimiento neuronal, así como con la actividad y reparación de las células epiteliales. Cuando se administra en forma de colirio, su acción busca favorecer la cicatrización de la superficie corneal dañada.
No obstante, es importante distinguir entre conseguir que una lesión cicatrice y recuperar por completo todas las funciones nerviosas de la córnea. Aunque algunos pacientes pueden experimentar una mejoría de la sensibilidad corneal, el tratamiento no garantiza la regeneración completa de la inervación ni elimina necesariamente la causa que produjo el daño inicial.
¿Por qué se utiliza en la queratitis neurotrófica?
La queratitis neurotrófica es una enfermedad degenerativa de la córnea relacionada con una alteración de su inervación sensitiva. Cuando las terminaciones nerviosas dejan de funcionar correctamente, disminuye la sensibilidad y se alteran diferentes mecanismos que contribuyen al mantenimiento del epitelio.
Esto puede provocar lesiones persistentes que evolucionan sin producir las molestias que normalmente cabría esperar.
De hecho, una de las características más importantes de esta enfermedad es que una lesión corneal grave puede causar poco dolor o incluso pasar prácticamente desapercibida.
La queratitis neurotrófica puede aparecer en relación con diferentes situaciones, como infecciones herpéticas previas, determinados procedimientos oculares, lesiones nerviosas o enfermedades que afectan a la sensibilidad corneal. En sus formas moderadas y graves pueden desarrollarse defectos epiteliales persistentes y úlceras corneales.
La cenegermina se utiliza precisamente en este contexto, cuando el problema no consiste solo en proteger la superficie del ojo, sino en favorecer sus mecanismos de reparación. Por tanto, el medicamento debe entenderse como un tratamiento específico para determinadas consecuencias de la alteración nerviosa corneal, no como una solución universal para todas las enfermedades que afectan a la córnea.
¿En qué pacientes puede estar indicada la cenegermina?
La indicación depende del diagnóstico, de la gravedad de la lesión y del estado general de la córnea.
En la práctica, el especialista puede valorar este tratamiento cuando existe una queratitis neurotrófica moderada con un defecto epitelial persistente o una forma grave acompañada de ulceración corneal.
Antes de prescribirlo, es necesario confirmar que la lesión se relaciona con un problema neurotrófico y descartar otras causas que requieran tratamientos diferentes.
Por ejemplo, una úlcera corneal causada por una infección activa necesita un abordaje específico. La cenegermina no sustituye a los medicamentos antimicrobianos ni debe iniciarse sin tratar previamente una infección ocular.
También es importante valorar si existe adelgazamiento corneal importante o riesgo de perforación. Cuando la córnea necesita una intervención quirúrgica urgente, no debe retrasarse esa actuación con la expectativa de que el colirio resuelva por sí solo la lesión.
La decisión de utilizar cenegermina requiere, por tanto, una evaluación individualizada y un seguimiento estrecho de la evolución corneal.
¿Qué diferencia existe entre la cenegermina y las lágrimas artificiales?
Aunque ambos tratamientos se administran sobre la superficie ocular, su función es diferente.
Las lágrimas artificiales están destinadas principalmente a lubricar la superficie del ojo y mejorar las condiciones de la película lagrimal. Pueden ayudar a reducir la fricción, proteger el epitelio y aliviar molestias relacionadas con la sequedad ocular. En cambio, la cenegermina contiene un factor de crecimiento que actúa sobre mecanismos celulares implicados en la reparación de la córnea.
Esto no significa que las lágrimas artificiales carezcan de importancia en los pacientes con queratitis neurotrófica. La lubricación y la protección de la superficie ocular pueden formar parte del tratamiento, incluso cuando se utiliza cenegermina.
La diferencia es que la cenegermina dispone de una indicación específica para favorecer la cicatrización de lesiones corneales neurotróficas moderadas o graves. No debe considerarse una lágrima artificial más potente ni utilizarse como sustituto de la lubricación habitual sin indicación médica.
¿Cómo se administra la cenegermina?
La cenegermina se presenta en forma de colirio y se aplica directamente sobre el ojo afectado. Las aplicaciones se distribuyen a lo largo de un periodo de doce horas, comenzando por la mañana.
El medicamento se suministra mediante un sistema específico de viales, adaptadores y pipetas de administración.
Antes de cada aplicación es necesario lavarse las manos y preparar la dosis siguiendo las instrucciones facilitadas con el medicamento. La gota se deposita en el saco conjuntival inferior, evitando que la punta del dispositivo entre en contacto con el ojo o con otras superficies. Cada aplicación requiere una pipeta nueva, que debe desecharse después de utilizarla.
Si el tratamiento está indicado en ambos ojos, deben seguirse las instrucciones específicas para cada uno, utilizando material de administración separado.
Es fundamental respetar la pauta prescrita y no modificar la frecuencia ni la duración del tratamiento por iniciativa propia.
¿Por qué el tratamiento dura ocho semanas?
La duración de ocho semanas corresponde a la pauta estudiada en los ensayos clínicos principales y recogida en la autorización del medicamento. La reparación de una lesión corneal persistente es un proceso que requiere tiempo y depende de diferentes mecanismos celulares.
Durante el tratamiento, el objetivo es favorecer progresivamente la recuperación de la continuidad del epitelio. Algunos pacientes pueden mostrar mejoría antes de completar las ocho semanas, mientras que otros necesitan más tiempo para alcanzar una respuesta significativa.
La evolución también depende de la gravedad inicial de la lesión y de la presencia de otras alteraciones oculares. Por eso, observar una mejoría durante las primeras semanas no significa que deba suspenderse el colirio antes de completar el tratamiento prescrito.
Del mismo modo, la ausencia de una mejoría inmediata no permite concluir por sí sola que el medicamento no está funcionando.
El oftalmólogo debe valorar periódicamente la respuesta y determinar si es necesario introducir medidas adicionales.
¿Qué resultados puede ofrecer el tratamiento con cenegermina?
La eficacia de la cenegermina se ha estudiado en ensayos clínicos realizados en adultos con queratitis neurotrófica moderada o grave.
Los resultados mostraron que una proporción mayor de pacientes tratados con cenegermina consiguió la cicatrización completa de las lesiones corneales en comparación con quienes recibieron un colirio sin el principio activo.
En uno de los estudios principales, aproximadamente el 74 % de los pacientes tratados con cenegermina alcanzó la cicatrización corneal completa después de ocho semanas, frente a alrededor del 43 % del grupo comparador.
En otro estudio, las proporciones fueron aproximadamente del 70 % y el 29 %, respectivamente. Estos resultados respaldan la utilidad del medicamento para favorecer el cierre de determinados defectos epiteliales persistentes.
Sin embargo, las cifras corresponden a poblaciones concretas de ensayos clínicos y no permiten garantizar que todos los pacientes vayan a obtener la misma respuesta. Además, conseguir que la córnea cicatrice no significa necesariamente recuperar toda la visión perdida.
El pronóstico depende también de la presencia de cicatrices, de la transparencia del tejido y del estado de otras estructuras oculares.
¿La cenegermina puede mejorar la visión?
La mejoría de la visión es posible en algunos pacientes, pero no constituye un resultado garantizado. Cuando una lesión corneal altera la regularidad o la transparencia de la superficie del ojo, su cicatrización puede contribuir a mejorar las condiciones ópticas.
Sin embargo, si existe una cicatriz profunda o un daño estructural importante, la visión puede seguir limitada incluso después de cerrar la lesión. También pueden influir otras enfermedades oculares que no están relacionadas directamente con el defecto epitelial.
Por ello, conviene diferenciar dos objetivos: la cicatrización de la córnea y la recuperación de la agudeza visual. La cenegermina ha demostrado beneficios especialmente en el primero.
Aunque la mejoría visual puede acompañar a la reparación, los estudios clínicos no han demostrado de manera consistente una ventaja significativa en agudeza visual frente al tratamiento comparador.
Esta distinción es importante para establecer expectativas realistas antes de comenzar el tratamiento.
¿Qué efectos secundarios puede producir la cenegermina?
Como cualquier medicamento, la cenegermina puede producir efectos adversos, aunque no todas las personas los experimentan. Las reacciones descritas afectan principalmente al ojo y a las estructuras que lo rodean.
Entre las más frecuentes se encuentran el dolor ocular, la inflamación, el aumento del lagrimeo, las molestias palpebrales y la sensación de cuerpo extraño. También pueden aparecer enrojecimiento, irritación, sensibilidad a la luz o inflamación de los párpados. Algunos pacientes experimentan visión borrosa temporal después de administrar el colirio.
La aparición de molestias no significa necesariamente que el tratamiento esté fallando. Sin embargo, tampoco debe interpretarse cualquier dolor como una señal de que la córnea está recuperando sensibilidad.
Si aparece una reacción intensa, empeora la visión o se producen síntomas diferentes de los habituales, es importante contactar con el especialista.
No se debe continuar ignorando un empeoramiento ocular importante únicamente porque se esté utilizando un tratamiento destinado a favorecer la cicatrización.
¿Qué precauciones deben tenerse durante el tratamiento?
La cenegermina necesita una supervisión oftalmológica porque se utiliza en pacientes que pueden presentar lesiones corneales importantes.
Antes de comenzar, es necesario descartar o tratar las infecciones oculares activas. También deben revisarse los medicamentos que el paciente utiliza sobre el ojo, ya que determinados colirios pueden interferir con la cicatrización del epitelio.
La ficha técnica recomienda evitar durante el tratamiento los agentes tópicos que puedan dificultar la reparación corneal, como determinados corticoesteroides y colirios con conservantes. Esto no significa que el paciente deba suspender por su cuenta otros tratamientos prescritos. Cualquier modificación debe realizarse bajo supervisión médica.
Cuando se utilizan otros colirios compatibles, debe mantenerse un intervalo de al menos quince minutos entre las aplicaciones.
Si también se emplean geles o pomadas oftálmicas, la cenegermina debe administrarse primero y esperar el intervalo indicado antes de aplicar el producto más viscoso. La utilización de lentes de contacto también requiere precauciones específicas.
Por último, la ausencia de dolor no garantiza que la córnea esté evolucionando correctamente, especialmente en una enfermedad caracterizada por la disminución de sensibilidad.
¿Cómo se conserva la cenegermina?
La conservación es uno de los aspectos prácticos más importantes del tratamiento con Oxervate. Se trata de un medicamento que necesita unas condiciones específicas de almacenamiento y manipulación.
Los envases semanales dispensados deben conservarse en el frigorífico siguiendo las instrucciones oficiales. Una vez preparado el vial diario con su adaptador, puede mantenerse durante el día en el frigorífico o a una temperatura inferior a 25 °C, según las indicaciones del prospecto.
El vial debe desecharse al finalizar el periodo de utilización permitido, aunque todavía contenga solución. También es importante utilizar los dispositivos de administración suministrados con el medicamento y evitar reutilizar las pipetas.
Estas medidas permiten mantener las condiciones adecuadas del producto y reducir el riesgo de contaminación.
Debido a las particularidades de su conservación, el paciente debe seguir siempre las instrucciones del envase y del equipo farmacéutico que dispensa el tratamiento.
¿Qué ocurre si la córnea no cicatriza con cenegermina?
Aunque la cenegermina ha demostrado eficacia, no todos los pacientes consiguen una cicatrización completa. Cuando la lesión persiste, el especialista debe revisar diferentes factores que pueden estar dificultando la reparación.
Entre ellos se encuentran la gravedad del daño inicial, la existencia de una infección, la exposición de la superficie ocular o la presencia de otros problemas que interfieran con la cicatrización.
También es importante comprobar que el medicamento se está administrando correctamente y que se han respetado las indicaciones de uso. Dependiendo de la situación, pueden necesitarse medidas adicionales para proteger la córnea.
En determinados pacientes se valoran procedimientos como el recubrimiento con membrana amniótica o técnicas destinadas a reducir la exposición corneal, entre ellas la tarsorrafia.
Cuando existe un riesgo elevado de perforación, pueden ser necesarias intervenciones más urgentes.
La cenegermina es una herramienta terapéutica importante, pero no sustituye todas las demás opciones de tratamiento ni elimina la necesidad de actuar ante una complicación grave.
Preguntas frecuentes sobre la cenegermina
¿La cenegermina es un antibiótico?
No. La cenegermina es un factor de crecimiento nervioso recombinante, no un antibiótico. Su función es favorecer determinados procesos de reparación de la superficie corneal. Si existe una infección ocular, es necesario tratarla específicamente y seguir las indicaciones del oftalmólogo sobre el uso de Oxervate.
¿Puede utilizarse cenegermina en niños?
En la Unión Europea, la seguridad y eficacia de Oxervate no están establecidas en menores de 18 años y no se dispone de datos suficientes para su uso pediátrico autorizado. Cualquier situación excepcional requiere una valoración especializada y no debe interpretarse como una indicación general.
¿Se puede utilizar cenegermina durante el embarazo?
Como medida de precaución, la ficha técnica recomienda evitar su uso durante el embarazo porque no existen datos clínicos suficientes en mujeres embarazadas. Durante la lactancia también es necesario valorar individualmente los posibles riesgos y beneficios.
¿Qué sucede si se olvida una dosis de Oxervate?
No debe administrarse una dosis doble para compensar la olvidada. En general, se continúa con la siguiente aplicación programada. El prospecto contempla determinadas posibilidades de recuperación de una dosis dentro del periodo de utilización del vial diario, por lo que conviene seguir exactamente sus instrucciones o consultar con el equipo sanitario.
¿Se puede utilizar cenegermina en los dos ojos al mismo tiempo?
Sí, cuando el tratamiento está indicado en ambos ojos. En ese caso, debe utilizarse material de administración separado para cada ojo y seguir las instrucciones específicas del medicamento para evitar la contaminación cruzada.
¿La cenegermina puede utilizarse junto con lentes de contacto?
Las lentes de contacto deben retirarse antes de administrar el medicamento y es necesario esperar al menos quince minutos antes de volver a colocarlas. Sin embargo, en pacientes con lesiones corneales importantes, el especialista puede recomendar no utilizarlas durante el tratamiento, independientemente de este intervalo.
¿Puede repetirse un ciclo de cenegermina si vuelve a aparecer una lesión?
La necesidad de repetir el tratamiento debe valorarse individualmente. La pauta autorizada está basada en un ciclo de ocho semanas y la evidencia sobre ciclos adicionales es más limitada. Si reaparece una lesión, es necesario confirmar su causa y determinar cuál es la opción terapéutica más adecuada.
¿La cenegermina puede curar una úlcera corneal causada por una infección?
No está indicada como tratamiento de las úlceras infecciosas en general. Su indicación autorizada corresponde a la queratitis neurotrófica moderada o grave. Una infección corneal necesita un diagnóstico y un tratamiento específicos, y debe tratarse antes de comenzar la administración de cenegermina.
Cenegermina: un tratamiento específico para favorecer la cicatrización corneal
La cenegermina representa una opción farmacológica dirigida a pacientes adultos con queratitis neurotrófica moderada o grave, especialmente cuando existen defectos epiteliales persistentes o úlceras que no cicatrizan correctamente.
Su mecanismo de acción se basa en la actividad del factor de crecimiento nervioso humano, una proteína relacionada con el mantenimiento de la inervación y la reparación de la superficie ocular.
Los estudios clínicos han demostrado que puede favorecer la cicatrización corneal en determinados pacientes, aunque la respuesta no es igual en todos los casos y la recuperación completa de la visión no está garantizada.
En nuestra clínica oftalmológica en Salamanca, la valoración de la salud corneal permite identificar alteraciones de la superficie ocular y orientar la necesidad de un seguimiento o tratamiento especializado.
Cuando una lesión de la córnea no cicatriza correctamente, identificar su causa es tan importante como elegir el tratamiento. La cenegermina puede formar parte de ese abordaje en pacientes seleccionados, siempre bajo prescripción y supervisión oftalmológica.
Oftalmólogo en Salamanca | Núm. Colegiado: 373707341
Especialista en cataratas y enfermedades del vítreo y la retina, con experiencia en el tratamiento de enfermedades oculares como cataratas, glaucoma, degeneración macular y retinopatía diabética. Atiende padecimientos de la córnea, defectos refractivos como miopía, hipermetropía y astigmatismo, así como afecciones comunes como ojo seco, conjuntivitis y blefaritis, con un enfoque integral en la salud visual.






